martes, 18 de enero de 2011

Unión y paz para Venezuela pidieron los feligreses a la Divina Pastora

"Yo vengo a pedirle a la madre unión, y amor para la patria. Tengo 40 años en Venezuela, y es primera vez que vengo para esta multitudinaria cita porque soy muy mariana. Venezuela es un país hermoso, pero ahora estamos viendo mucho odio, y necesitamos paz y unión", refirió en Santa Rosa Miriam Menéses, proveniente de Valencia, estado Carabobo.

Llamó la atención que en esta ocasión la gente coincidió al suplicar por unidad y paz para Venezuela. “La unión de todos los venezolanos en paz es lo que queremos”, dijo el Arzobispo de Barquisimeto, Monseñor Antonio José López Castillo en la misa de despedida.

En sus plegarias a la virgen, los piadosos asistentes también pidieron por los medios de comunicación social.

La procesión



Sonaron los cohetes, y en medio de una multitud de personas rezando el rosario, aplaudiendo, entonando canticos católicos, de rodillas, o descalzos, la Divina Pastora dejó su templo en el templo en Santa Rosa para visitar Barquisimeto.

La multitudinaria peregrinación partió a las 12 del mediodía de Santa Rosa, y recorrió las avenidas Lara, Morán, y Venezuela de la capital larense, hasta llegar a la Iglesia Catedral.

"He venido descalzo todo el trayecto los últimos 6 años porque la Divina Pastora me salvó a mi hijo cuando nació  prematuro y pesando 800 gramos; ella lo salvó después de meses en terapia intensiva. Hoy termino la promesa de venir descalzo, pero nunca dejaré de venir. La fe y la divinidad de esa virgen es tan grande que yo no soporto andar descalzo en mi casa pero aquí ni he sentido dolor con el pavimento caliente; este sacrificio es por mi hijo porque lo amo", contó con lagrimas en los ojos Ronald Torrealba, cuando había recorrido unos 5 kilómetros.

Frente a la Catedral, una tarima fue escenario para un concierto de música larense. El Ave María, y el himno a la Divina Pastora, conmovieron a la feligresía que interpretó los temas bajo el inclemente sol.

"Oh piadosa y amante pastora, de las almas dulcísimo amor, oye el himno que cantan señora, los que te aman con santo fervor", coreaban los creyentes.

Esperanzada en recibir bendiciones de la excelsa patrona, Flor Suárez recordó la importancia de la virgen para el bienestar de la familia venezolana: "Yo soy de Santa Rosa, y aquí me vine con ella a acompañarla, le pido salud, bienestar para mis hijos, mis nietos, para toda mi familia. Estoy muy agradecida con la Divina Pastora porque desde que soy una niña, ella me ha concedido los favores que le he pedido: salud constante".

155 años después de su primera visita a la capital de Lara, este 14 de enero, unas 3.000.000 de personas acompañaron ayer a la patrona de los larenses en la solemne procesión, donde no faltaron devotos entregando agua, frutas y alimentos para los peregrinos como una forma de pagar sus promesas.

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